Uno de los errores más comunes al decorar con posters enmarcados es elegir el tamaño a ojo, sin medir. Un cuadro demasiado chico se pierde en la pared; uno demasiado grande puede recargar el ambiente. Acá te dejamos una guía simple para acertar.
La regla del 60-75%
Si vas a colgar un cuadro decorativo sobre un mueble (un sofá, una cómoda, un escritorio), lo ideal es que el ancho del cuadro ocupe entre el 60% y el 75% del ancho del mueble. Un sofá de 2 metros, por ejemplo, pide un poster de entre 120 y 150 cm de ancho, o una combinación de dos o tres cuadros más chicos que sumen ese ancho.
Tamaños más usados y para qué sirven
35x25cm — ideal para repisas, escritorios chicos, o para armar una galería de varios cuadros juntos.
50x35cm — el tamaño más versátil: funciona solo en un pasillo o dormitorio, o combinado con otros en un living.
70x50cm — el más elegido para colgar sobre un sofá o una cama de una plaza, como pieza principal de la pared.
100x70cm — para paredes grandes, livings con techo alto, o cuando el cuadro es el protagonista absoluto del ambiente.
Con o sin marco
Un poster con marco de madera o color suma calidez y define mejor el cuadro en la pared. La versión sin marco es una opción más minimalista y económica, ideal si ya tenés otros elementos con color en el ambiente.
Un tip extra
Antes de colgar, recortá un molde de papel del tamaño exacto del cuadro y pegalo con cinta en la pared unos días. Vas a poder ver cómo se siente el espacio antes de comprometerte con la ubicación definitiva.
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